1. Autoestima. Definición.

21/07/2010
3. Autoestima

Autoestima

 

Podemos conocer a personas muy capaces de apreciar lo que hacen y cómo son y a personas que no se consideran válidas para muchas cosas. En principio, parece que una persona adulta sabría inferir sus méritos, sus valores, apreciar sus éxitos… pero a menudo no es así. Hay personas que no aprecian sus éxitos, dirigen su mirada hacia los que obtienen otras personas, no prestando atención a si mismas. Estas personas generalmente presentan una baja autoestima.

 

La autoestima se podría definir como el sentimiento generalizado acerca de uno mismo, extraído de la suma de un conjunto de juicios acerca del propio valor y competencia en diferentes áreas. Este juicio del propio valor tiene que ver con las expectativas de cada uno, y por tanto, una persona con altísimas pretensiones, con expectativas muy elevadas, podría verse fácilmente desengañada y por tanto con baja autoestima.

 

El resultado de nuestra autoestima dependerá, por lo tanto, de la relación entre la percepción de uno mismo (lo que creemos que somos…) y el ideal de uno mismo (expectativas, lo que valoramos, lo que nos gustaría ser…). Si la diferencia entre nuestra percepción y nuestro ideal es mucha, si estamos muy alejados, probablemente tendremos una baja autoestima, mientras que si nuestra percepción de nosotros se aproxima mucho a nuestro ideal, probablemente tendremos una alta autoestima.

 

¿Cómo identificar una posible baja autoestima?

 

Las personas con baja autoestima tienden a:

 

   - Buscar constantemente la aprobación de los demás.
   - Desear controlar a los otros.
   - Sufrir “explotación” por parte de parejas o amigos.
   - Crean relaciones de dependencia con gente, instituciones, causas o substancias como el alcohol o comida.
   - Sienten insatisfacción, autoodio, autodisgusto y desprecio. 

Fuente: Mora, Marisol y Raich, Rosa Mª. (2005).
Autoestima.  Madrid: Síntesis.