5. Emociones y necesidades no satisfechas

15/09/2017
5. Emociones

Detrás de toda emoción intensa que permanece hay una necesidad no satisfecha. Las emociones nos aportan en este sentido una valiosa información. Nos indican que algo no va bien, nos alertan de nuestras necesidades no satisfechas. Tienen por tanto las emociones una función sumamente útil, aunque a veces nos resulte desagradable sentir según que cosas. Un primer paso para averiguar lo que trata de comunicarme mi emoción es hacerme responsable de ella. En este sentido, en muchas ocasiones, la responsabilidad de nuestra emoción la ponemos fuera ("mira lo que me han hecho", "me has hecho sentir...", etc). Evidentemente, lo que los demás hacen o dicen, o ciertas cosas que nos suceden, pueden ser el estímulo desencadenante de nuestros sentimientos, pero nunca son la causa. Somos responsables de nuestras emociones. Tomar conciencia de ello nos facilitará enfocarnos de manera diferente hacia ellas, no tratando solo de evitarlas, si no intentando valorar que es lo que subyace a esa emoción. Una vez nos hacemos cargo de nuestras emociones, podremos valorar que necesidad hay detrás. En muchas ocasiones no nos "cuidamos" suficiente y esto provoca el malestar emocional. Quizá estoy haciendo cosas que no quiero sin atreverme a decir que no, quizá me estoy exigiendo más de lo que es razonable, puede que me esté responsabilizando de aspectos que realmente no dependen de mi...y todo ello se transforma a nivel emocional en angustia, miedo, tristeza, culpa, rabia...etc. En un principio puedo pensar que siento rabia porque alguien me ha tratado mal, pero en realidad buena parte de esa rabia quizá viene de no decir que no y poner un límite claro, forzándome a aceptar cosas que no quiero. Puedo creer que me siento culpable porque me he portado mal con alguien, cuando en realidad es un exceso de responsabilidad el que me hace creer que debería dar más cuando ya estoy sobrepasando mi límite. No siempre es fácil averiguar que información nos trae cada emoción. Tampoco sería justo decir que siempre hay algo "oculto" tras nuestras emociones. Muchas veces lo evidente es lo que sucede, y por eso quisiera remarcar de nuevo, como al inicio de este artículo, que hablamos de necesidades no satisfechas cuando las emociones son intensas y permanentes.