4. TOC: Trastorno Obsesivo Compulsivo.

17/09/2010
1. Ansiedad

¿Qué es el trastorno obsesivo compulsivo (TOC)?

El trastorno obsesivo compulsivo es un trastorno de ansiedad que se caracteriza por la presencia de Obsesiones y Compulsiones.

Las obsesiones son pensamientos, imágenes o impulsos recurrentes, que vienen a la mente en contra de nuestra voluntad, por lo tanto son no deseados, provocando en el individuo una importante ansiedad. Pueden aparecer de forma espontánea o venir provocadas por algún estímulo (sensaciones físicas, situación concreta, persona…). Las obsesiones no son preocupaciones excesivas por problemas cotidianos (como dificultades económicas, problemas de relación…), es importante diferenciarlas. En el caso de las preocupaciones, el individuo no las considera como algo que viene en contra de su voluntad, que se “cuelan” en la cabeza, sino que, suelen ser cavilaciones sobre temas a los que la persona quiere dedicar un tiempo de reflexión para intentar darles solución. Las obsesiones, en cambio, no encajan con los pensamientos que la persona espera tener y parecen fuera del propio control, a pesar de ser reconocidas a menudo como irracionales o excesivas.

La ansiedad que siempre acompaña a las obsesiones provoca que la persona intente recuperar el estado de tranquilidad, ya que el estado de ansiedad es siempre incómodo y molesto. Entonces aparecen las compulsiones, que son comportamientos o actos mentales, también recurrentes o repetitivos y a veces en forma de ritual, que la persona se siente empujada a realizar con el objetivo de neutralizar o eliminar la ansiedad provocada por la obsesión o para prevenir la aparición de ésta y/o de algún acontecimiento negativo. Igual que ocurre con las obsesiones, las compulsiones son vistas como irracionales o excesivas por la propia persona, pero resulta muy difícil ejercer un control sobre ellas.
Las compulsiones no son “cualquier” comportamiento repetitivo. A pesar de que oigamos a menudo expresiones como: “es que fuma compulsivamente” o “comía compulsivamente dulces”, estos comportamientos no son compulsiones. Aunque las personas que realizan estas conductas sienten a menudo que no las controlan y que no las pueden parar, normalmente, en el momento de realizarlas, son vividas como algo agradable. Las compulsiones, en cambio, nunca se experimentan como una actividad o comportamiento agradable.


Así pues una obsesión es:
o pensamiento / imagen o impulso, visto como irracional por la persona.
o recurrente: no se marcha fácilmente, se queda en nuestra mente
o que “vienen” a la mente en contra de nuestra voluntad, por lo tanto son no deseados y vistos como intrusivos.
o provocando en el individuo una importante ansiedad o malestar.

Las conpulsiones son:
o comportamientos o actos mentales, también catalogados como irracionales por el individuo.
o Recurrentes y a veces con forma de ritual
o Que la persona se ve empujada a realizar para neutralizar el malestar provocado por la obsesión o para prevenir la aparición de ésta o de un suceso negativo.


Algunos ejemplos de obsesiones y compulsiones podrían ser:
o Obsesión: Duda ¿He cerrado bien el coche? Compulsión: comprobar si lo he cerrado correctamente.
o Obsesión: tipo Agresión o pérdida de control impulso de dañar a alguien; Compulsión: evitar el contacto con ese alguien.
o Obsesión: simetría u orden mis pasos deben seguir una simetría concreta para que las cosas me vayan bien; Compulsión de simetría u orden: no pisar parte blanca de paso de cebra.
o Obsesión: Contaminación: ¿y si hay algún microbio y me contamino tocando el pomo de la puerta del baño o la barra del metro?; Compulsión: evitar el contacto con esas superficies y/o lavarse las manos muchas veces tras tocar esas superficies.


El Trastorno obsesivo compulsivo puede aparecer en cualquier etapa de la vida de un individuo, tanto en la infancia, como en la adolescencia, como en la vida adulta. Actualmente se considera que aproximadamente un 2% de la población puede desarrollar un TOC en algún momento de su vida.

El tratamiento de elección, es decir el que se ha demostrado más efectivo, para el Trastorno Obsesivo Compulsivo es la terapia psicológica de orientación cognitivo conductual, empleando concretamente las técnicas de exposición con prevención de respuesta, además de técnicas cognitivas.* En determinados casos es aconsejable añadir a la terapia psicológica cognitivo-conductual, un abordaje farmacológico revisado por un psiquiatra, empleando, en la mayoría de ocasiones, antidepresivos con efecto antiobsesivo. Destacar también que un plan de tratamiento completo debería incluir en la mayoría de los casos información y pautas para los familiares del paciente con TOC, con el objetivo de que entiendan el problema (a menudo difícil de entender para quienes rodean al paciente) y aprendan estrategias y pautas para poder gestionar la situación.

*Dato extraído de: APA Presidential Task Force on Evidence-Based Practice. (2006). Evidence-based practice in psychology. American Psychologist, 61, 271-285. - APA grupo de trabajo Presidencial sobre Práctica basada en la evidencia (2006). Práctica basada en la evidencia en psicología. Asociación de Psicólogos Americanos, 61, 271-285.